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Determinados y modernos productos lácteos de marcas conocidas, que contienen sustancias aditivas, fueron cuestionados recientemente por profesionales correntinos de la salud que llamaron a la población a no abandonar las tradicionales formas de alimentación, sobre todo en los niños.
Se trata de las leches fermentadas que se consiguen en pequeños envases y que tienen microorganismos vivos que permiten estimular defensas naturales del organismo. Técnicamente, a estos productos se los conoce como “aditivos probióticos”. Últimamente se caracterizan por llegar a los consumidores acompañados de una gran campaña publicitaria que incita al consumo para que el cuerpo humano pueda sentirse “más fuerte”.
Muchos consumidores las incorporan a sus dietas con la intención de aportar contenidos “extras” a su rutina alimentaria. Sin embargo, muchos de estos productos no son recomendables en niños y la publicidad se vuelve “engañosa” sobre los grandes beneficios que ofrecen a quienes los consumen.
Al ser consultado por La República, el presidente de la Comisión de Lactancia Materna del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, Luis Alfredo Azula, estimó que la oferta de productos con tecnología alimenticia en famosos productos lácteos “no constituyen soluciones alimentarias como plantea la publicidad”.
Por otra parte, el profesional aseguró que el consumo de este tipo de lácteos “no son recomendables en niños menores a dos años” y recomendó “la leche materna y la alimentación complementaria, correspondiente a la edad del niño para su correcto desarrollo”.
A su vez, Azula aprovechó la oportunidad para recordar a las madres que “un postre casero –sea un flan, una crema de maizena con leche o un arroz con leche– son indispensables para una sana alimentación en niños de corta edad”. Además aseguró que los postres que se ofrecen en el mercado “no tienen comparación con los preparados de manera casera y que son tradicionales en la alimentación de los niños”, enfatizó.
Las promesas de soluciones nutricionales colman los tiempos publicitarios en televisión y llenan páginas enteras en los diarios. Reconocidas figuras del espectáculo local recomiendan sus incontables beneficios. La vida moderna los incorpora rápidamente a la rutina por ser “complementos ideales” para quienes no tienen tiempo de preparar alimentos caseros. Adultos y niños “consumen” la gran oferta de alimentos probióticos con última tecnología.
Recientemente, una cadena de mail inquietó a miles de usuarios de Internet y su contenido comenzó a circular por lo medios de comunicación. Un diputado nacional presentó un proyecto de ley para advertir a los consumidores de un promocionado yogurt y un legislador correntino solicitó informes sobre esta cuestión.
El diputado nacional Raúl Patricio Solanas, representante del PJ por la provincia de Entre Ríos, presentó un proyecto de ley en el que propone que se incluya en las etiquetas de productos alimenticios una leyenda que advierta de manera “clara y visible para el consumidor” las contraindicaciones que tiene el producto.
La propuesta fue presentada el 11 de abril de 2007 en la Cámara de Diputados de la Nación. En su iniciativa expresa que se debe obligar “a todas las empresas alimentarias a indicar en sus productos los efectos colaterales para que la población sea la que decida consumir o no dicho producto, y se evite ser engañada mediante avisos publicitarios”. Además los fabricantes deberán informar sobre las “contraindicaciones, efectos secundarios y advertencias que contenga el producto en el consumo diario, continuo y/o prolongado”, las “dosis recomendadas”, y la “certificación de organismos públicos de regulación”, afirma.
Por su parte, el senador correntino, Horacio Colombo, solicitó al Poder Ejecutivo se informe sobre el consumo de la bacteria L Casei Defensis, advirtiendo sus contraindicaciones.
Su inquietud fue fundamentada con el proyecto de ley del Diputado Solanas y el legislador correntino pretende con ello llegar al Ministerio de Salud de la Provincia para que se advierta sobre el “consumo de la Bacteria L Casei Defensis, presente en varios productos que se comercializan en nuestra Provincia, como una panacea para la salud”, asegura Colombo en su iniciativa.