La
Consulta de Expertos de la FAO sobre Alimentación
Animal e Inocuidad Alimentaria, que tuvo lugar en 1997, señaló que
la seguridad de la calidad (SC) comienza con el concepto de lo
que ha de ser el producto forrajero, en cuanto a las especies
que con él se alimentan y los resultados que se pretenden.
Las especificaciones de ingredientes son importantes para la
seguridad de la calidad a la hora de definir la calidad de los
piensos que ha de aceptar el elaborador cuando se reciben las
materias primas para su transformación. La fórmula
del pienso acabado, con los medicamentos que se agreguen, deben
cumplir las exigencias reglamentarias del gobierno y satisfacer
también los objetivos de producción pecuaria del
cliente. Otros factores de SC comprenden la fabricación
y distribución de los piensos. Entre los elementos fundamentales
para una seguridad eficaz de la calidad en la fábrica
de piensos deben figurar un muestreo adecuado, ensayos de laboratorio
y microscopía, control de la calidad en fábrica,
control de la transferencia de medicamentos, salubridad de la
fábrica y manejo integrado de plagas, limpieza de la fábrica,
zona de recepción y almacenamiento. Los procedimientos
de seguridad de la calidad deben estar perfectamente documentados
y habrán de llevarse registros.
57. Una clara orientación marcada por los gobiernos a
la industria sobre las características exigidas en los
programas de seguridad de la calidad de piensos constituye un
importante criterio preventivo de su inocuidad. Esas orientación
puede darse a través de códigos de prácticas
para los sectores de piensos y ganadero que abarquen todas las
fases de la producción de piensos, su manipulación
y almacenamiento hasta su empleo final. Dicho código podría
abarcar cuestiones como: producción de material para piensos;
origen del mismo; empleo de aditivos y sustancias medicinales
veterinarias; estructuras, equipo y materiales empleados en la
fabricación de piensos, su envasado, manipulación
o almacenamiento; flujos de productos y de personal en las instalaciones;
operaciones industriales; requisitos de etiquetado; transporte
y almacenamiento de productos acabados; mecanismos para seguir
el paradero de los productos; y una contabilidad apropiada.
58. Con la aplicación del sistema de análisis
de peligros y de puntos críticos de control (HACCP) se
asegura que se analizan y evalúan a fondo todos los riesgos
potenciales de inocuidad, que se establecen límites críticos
para todos los puntos a lo largo de la cadena que ha de ser controlada
para evitar que se den riesgos, que se establezcan sistemas eficaces
para el seguimiento de los puntos críticos de control,
y que se establezcan planes para una acción correctiva
en el caso de que surjan problemas dentro de la cadena de producción.
Los elaboradores y
manipuladores de piensos han de asegurar, además, que se lleva la documentación apropiada
para demostrar su adhesión a los principios de HACCP.
59. La labor que actualmente
se lleva a cabo a nivel internacional a fin de elaborar un
código de prácticas para una
buena alimentación animal servirá para procurar
un criterio uniforme que asegure la calidad de los alimentos.