Avicultura: Nanotecnología y Seguridad Alimentaria
José Juan Rodríguez Jeréz
El desarrollo de herramientas miniaturizadas de detección de microorganismos ayudaría a obtener instrumentos universales de control y calidad microbiológica.
Desde el punto de vista del consumidor cada vez es más importante tener una garantía total de la seguridad y la calidad de los alimentos. En el ámbito industrial, la comercialización de alimentos seguros pasa por identificar, lo antes posible, los problemas de contaminación. Para ello, es necesario desarrollar técnicas cada vez más rápidas y precisas, algo en lo que ha ayudado el progreso de la biotecnología, que ha facilitado el desarrollo de tecnologías previas como las trampas ópticas, los rayos láser, el barrido electrónico y los microscopios de efecto túnel.
Todas estas herramientas permiten al biotecnólogo un mayor conocimiento y una mejor caracterización y control de las células vivas. En la actualidad, las nanomáquinas y los materiales bioinspirados se forman mediante auto-ensamblado, impresión molecular y otras técnicas de montaje. La I+D en nanobiotecnología tiene un futuro vastísimo por delante, particularmente en áreas como los medicamentos, de los que el 50% útiles son hidrofóbicos y para los que la reducción del tamaño de las partículas farmacológicas a nanoescala podría mejorar su administración.
Por otro lado, los nanomateriales con altos niveles de porosidad son idóneos para conseguir una aplicación de medicamentos más controlada. En terapia génica, el éxito depende del desarrollo de vectores génicos seguros y eficaces. Los vectores no virales, las nanopartículas, los complejos lípidos y los polímeros con ADN han sido propuestos como alternativas a los virus, utilizados para introducir genes específicos en determinadas células.
Los avances en la nanotecnología pronto se materializarán en el perfeccionamiento de la preparación de tales nanopartículas de ADN. Por último, los nanobiosensores tienen varias aplicaciones inmediatas en investigación genérica, entre las que cabría destacar la monitorización de los componentes nanométricos inherentes a las células vivas y la detección de amenazas biológicas.
Coexisten, no obstante, varios problemas asociados a la comercialización de la nanotecnología. A menudo se cita el rendimiento superior de los transistores elaborados con nanotubos de carbón. Desafortunadamente, es casi imposible producir tales transistores en masa para la fabricación de chips informáticos. De igual modo, todavía quedan muchos retos por superar en relación a la síntesis y al procesado de nanopartículas portadoras de fármacos a nivel comercial. Otro asunto de importancia crítica es la integración de nanoestructuras o nanodispositivos dentro de los sistemas o plataformas más amplias, a escala humana, que los rodean, de forma que puedan ser utilizados como componentes de dispositivos electrónicos o sensores, entre otros.
Las nanoestructuras son a menudo inestables debido al reducido tamaño de sus constituyentes y a su alta actividad química. Por lo tanto, un reto importante es aumentar la estabilidad térmica, química y estructural de estos materiales, y de los dispositivos fabricados con ellos. El mayor problema al que podría tener que enfrentarse la nanotecnología, en su afán por comercializarse, es el costo de producción.
DETECCIÓN DE MICROORGANISMOS
En la actualidad, los estándares aceptados para la detección de microorganismos se basan en su cultivo a partir del alimento hasta llegar a su aislamiento e identificación en medios selectivos. Es un proceso sencillo pero que requiere mucho tiempo. Los análisis microbiológicos tradicionales se complementan con varias tecnologías rápidas de biología molecular que son capaces de identificar los microorganismos contaminantes, incluyendo la detección por ELISA (Enzyme Linked Inmunosorbent Assay), que permite determinar la presencia de proteínas de superficie o secretadas por los microorganismos, la PCR cuantitativa (Reacción en Cadena de la Polimerasa), que permite amplificar fragmentos de ADN o, en combinación con una reacción de trascripción inversa, el ARN de los microorganismos.
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