En la Unión
Europea, expertos de la red NuGO reconocen, en un artículo
publicado en el British Journal of Nutrition, que la nutrigenómica
abre las puertas para «realizar ajustes personalizados en el
campo de la nutrición». Esta red está enfocada
en la prevención de enfermedades crónicas a través
de la interacción de los nutrientes en el organismo a nivel
génico, proteómico y metabolómico. Para Ben
van Ommen, «la investigación típica de nutrición
profundiza muy poco en los detalles y crea una descripción
muy superficial».
HISTORIA
ALIMENTARIA
El avance de los
estudios en esta materia puede acabar divergiendo en dos corrientes:
la que corresponde a la parte genética, y la que hace referencia
a la biología de sistemas alimenticios. Una de las prioridades
de estos estudios radica en encontrar una descripción que
sea válida para el impacto de ambos componentes. La complejidad
de la disciplina obliga, no sólo a unir nutrición y
genética, sino también a desarrollar sistemas de información
y tecnología válidos. Por ejemplo, la ciencia podría
ayudar a identificar compuestos sanos para el uso en productos de
alimentación funcionales.
APLICACIÓN
Y RETOS
La
nutrigenómica podría mejorar
no sólo la seguridad de los
alimentos sino también su eficacia |
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Ahora, y con la
excusa de la celebración de la conferencia internacional Vitafoods
el pasado mes de Mayo, un importante encuentro internacional sobre
nutracéuticos, los expertos han pedido, igual que lo hacían
hace dos años, intensificar la investigación en nutrigenómica,
que empezaba a iniciarse en el año 2002. Desde entonces, los
estudios en este campo se han centrado en intentar demostrar que
la alimentación tiene un importante impacto en el desarrollo
de enfermedades y que la dieta puede modificar la actividad de los
genes.
Pero lo que más
persigue la disciplina es diseñar dietas adaptadas a la carga
genética de cada individuo. En este sentido, Meter Singer,
director del Joint Center for Bioethics, de la Universidad de Toronto,
reconoce que si las cosas se hacen bien, «en un futuro se podrá elegir
un cereal de desayuno basado en el genoma».
A pesar de los
avances hechos hasta el momento, la nutrigenómica, que recibirá una
especial atención en el I Congreso Mundial de Salud Pública
y Nutrición, que se celebrará del 28 al 30 de Septiembre
en Barcelona, debe plantearse con cierta precaución, debido
especialmente a la «juventud» de la disciplina. A esta
precaución debe sumársele el hecho de que especialistas
en bioética piden la aprobación de normas claras tanto
clínicas como éticas antes de que la genómica
llegue a los consumidores. La tarea debe centrarse pues en acabar
de definir con mayor precisión la influencia de los alimentos
y sus componentes en el organismo de las personas.
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