Alimentacion / nutricion

Hamburguesas ¿sabrosas y nutritivas?


Fuente: http://www.estrelladepanama.com/web/main/ver.php?idnews=22318809
 

Pocos alimentos en toda la historia de la gastronomía han sido tan criticados como la hamburguesa, pero ¿todo es malo en ella o se trata, por el contrario, de un plato sabroso y nutritivo? La hamburguesa, símbolo de la "comida chatarra", ha sido juzgada y declarada culpable de ser la primera responsable de la obesidad en niños y jóvenes. Pero hay derecho de apelación.

Las hamburguesas tienen dos versiones: una cargada de grasas saturadas y carne de mala calidad, y otra en la que destacan sus propiedades nutritivas y su excelente sabor. Este plato ha creado imperios comerciales a los que se acusa, entre otras cosas, de utilizar productos nocivos para la salud y de destruir enormes extensiones de la Amazonía para alimentar ganado. Para bien o para mal, la hamburguesa ha cambiado el concepto de alimentación y ha popularizado la comida rápida en prácticamente todos los rincones del mundo.

hamburguesa

La llamada "comida lenta" es parte de la "forma de vida lenta" que defienden sectores de la sociedad en respuesta a la "fast food". La "comida rápida" se une a un ritmo de vida acelerado y al mismo tiempo sedentario: muchas horas sentados en el trabajo, en el automóvil, frente al ordenador o la televisión, y poco tiempo y ganas para dedicarse a preparar "comida casera" y sentarse a comerla.

Mala alimentación y nada de ejercicio están aumentando de tal forma las enfermedades, que los sistemas de salud se ven incapaces de hacer frente a los gastos para atender a sus afiliados. Algunos gobiernos han dictado medidas para reducir la presencia de componentes nocivos para la salud en los alimentos que se venden en los puestos de "comida rápida".

También las grandes empresas de hamburguesas y otros productos de la llamada "comida chatarra" han lanzado campañas para demostrar la calidad de los ingredientes que utilizan.

La hamburguesa es una creación de la cocina tradicional y consiste básicamente en carne picada, por lo general de vacuno, cebolla picada, huevo y pan rallado para dar consistencia a la mezcla, ajo, perejil, sal y pimienta. Todos los ingredientes se aplastaban hasta formar piezas redondas y delgadas que se hacen a la parrilla o se fríen en aceite bien caliente.

Verduras crudas o cocidas, y papas fritas como guarnición completan un plato sabroso y nutritivo al que se pueden añadir salsas, pepinillos, olivas negras, etc.

Esta antigua creación culinaria resultó mucho más fácil de comer cuando se añadieron dos rebanadas de pan y se convirtió en "comida rápida", es decir, aquella que se puede comer de pie o caminando, con las manos, y que además sacia rápidamente, lo que permite continuar sin pérdida de tiempo un ritmo de vida acelerado.

Las mejores hamburguesas —y las más caras— se pueden conseguir en sólo unos pocos lugares del mundo —entre ellos Nueva York y Madrid— y están reservadas para los más sibaritas. El secreto de estas hamburguesas está en la carne con la que se elaboran, que procede de los bueyes de Kobe. Estos animales se crían en Japón y toman su nombre del puerto de Kobe, desde donde su carne se distribuye a todo el mundo.

Los bueyes de Kobe llevan, a su vez, una vida de auténticos sibaritas. Para empezar, un masaje diario, que tonifica, relaja y evita el estrés. Forraje de la mejor calidad y litros de cerveza, que ayuda a reducir la cantidad de grasa en la carne. Tampoco falta un baño con sake, el licor tradicional japonés, elaborado a base de arroz. El sake mantiene sana y limpia la piel de estos bueyes de color negro, y da una textura especial su carne.

Las hamburguesas elaboradas con carne de buey de Kobe y con los mejores ingredientes son un ejemplo del nuevo giro que está tomando la industria de la alimentación: "comida chatarra de superlujo".

La cultura de la hamburguesa y de la comida rápida irrumpió con inusitada fuerza y marcó modas y formas de vida, como los cines al aire libre para ver películas sin bajar del automóvil, o los cumpleaños infantiles celebrados, con payasos incluidos, en la hamburguesería.

La creciente preocupación -de gobiernos y ciudadanos- por la salud, pone en entredicho la "comida chatarra", pero está claro que va a ser casi imposible desbancarla. Sólo se trata de darle un pequeño giro para responder a las nuevas exigencias.

Hace años que el mercado creó hamburguesas para vegetarianos, hay hamburguesas "de lujo", hamburguesas bajas en calorías, elaboradas por lo general con carne de ave, hamburguesas gigantes, hamburguesas, en resumen, para todos los gustos. El gran reto de las grandes marcas de hamburguesas es recobrar el buen nombre de este alimento, que es sano, nutritivo y sabroso si se consume con moderación y se elabora con ingredientes de buena calidad.