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Si le dicen
Gallina, no están muy Equivocados: los sistemas inmunológico, óseo
y digestivo del ave y del humano son muy similares
Rigoberto Aranda
La próxima vez que le pregunten a usted si
acaso es un gallina, le puede contestar a su agresor que casi lo es,
y que él también está más cerca de ser
esta ave que parecerse a un ratón.
La secuencia de Gallus
gallus fue publicada por la revista inglesa Nature por un consorcio de 49
institutos de investigación de
todo el mundo, en el que participaron 170 investigadores, y David Burt,
líder mundial del proyecto, adscrito por cierto al Instituto
Roslin de Edinburgo, donde fue creada la oveja Dolly, asegura que “la
gallina ha sido usada extensamente como un modelo de experimentación
y por los biólogos durante más de un siglo, y es probablemente
el genoma secuenciado que más importancia tiene para entender
el genoma humano”.
El análisis de la secuencia ha revelado una enorme similitud
en el ensamble de genes ente el genoma de gallina y el humano, a un
nivel básico de comparación, mejor aún que el
de ratón. Sesenta por ciento de los genes que codifican proteínas
en el genoma de las gallinas tienen su contraparte en los humanos.
Los sistemas inmunológicos, óseo, digestivo y el desarrollo
embrionario y sus complicados procesos, son muy similares, con las
implicaciones biomédicas obvias.
Esta comparación reveló secuencias de ADN que difícilmente
han cambiado a través de cientos de millones de años
de evolución, llamadas “elementos ultraconservados”,que
surgieron a la luz al hacerse la secuencia del ratón.
Estos elementos no son genes
propiamente dicho, ya que no contienen instrucciones para hacer proteínas. De hecho, se ubican en regiones
de los cromosomas relativamente pobres en genes. Pero en las gallinas
y los humanos estas regiones se han conservado a lo largo de millones
de años.
Corazón de pollo. Pero las similitudes fisiológicas
ya conocidas encuentran ahora sentido. Muchos fármacos de acción
cardiovascular se prueban en algunas fases en las gallinas, ya que
ha demostrado ser un modelo clínicamente útil.
Pero es la distancia evolutiva
lo que hace particularmente valiosa la información genética
de estas aves.
Ubicada evolutivamente entre
los humanos y los peces, la gallina tiene genes que nos muestran
cómo se producen ciertas proteínas,
de las diferencias físicas, sacar conclusiones útiles
no sólo en términos biológicos, sino también
en intrincados misterios biomédicos.
La distancia entre mamíferos y aves en términos genéticos,
cómo y desde cuándo han evolucionado sus cromosomas y
las proteínas que producen son de enorme valor para la investigación
biomédica en los años por venir, dado que ahora será posible
hacer comparaciones cruzadas.
El genoma de la gallina, además, servirá de modelo para
otras nueve mil 600 especies de aves.
Entre un Rex y usted… una gallina. Las gallinas, sorprendentemente,
nos explica qué tan lejos —o tan cerca—estamos los
seres humanos de los dinosaurios.
A la mitad en el camino
evolutivo, la gallina es también la
primera especie descendiente directa de los dinosaurios en ser secuenciada
su genoma, y esto implica conocer a fondo en qué momento se
separaron y cuánto de los “saurios terribles” queda
en las granjas.
Entre los cientos de sorpresas
que ahora aparecen, es la comúnmente
aceptada idea de que las gallinas carecen de sentido del olfato, pero
el número de genes olfatorios presentes en su genoma pueden
cambiar esta “certeza”
Los orígenes comunes de gallinas, tyranosaurios y reptiles
permitirán conocer también los diversos caminos evolutivos
que tomaron y explicar mejor su destino.
DATOS IMPORTANTES - Similitudes y hallazgos:
• Aproximadamente 60 % de los genes que fabrican proteínas
en las gallinas tienen su contraparte humana.
• Varios genes relacionados con el sistema inmunológico
que se creían exclusivos de los mamíferos también
los tienen estas aves.
• Mamíferos y gallinas comparten genes en los procesos
de calcificación.
• Carecen de genes relacionados con la producción de
proteínas de la leche, salivales y productoras de esmalte, que
reflejan la ausencia de dientes y de capacidad de producir leche de
las aves.
• A pesar de la distancia evolutiva entre humanos y gallinas,
largos bloques en los genomas de ambas especies contienen genes que
conservan las misma posición en los cromosomas.
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