Campylobacter
Campylobacter
es un tipo de bacteria que infecta el tracto gastrointestinal
que generalmente se transmite a través de alimentos o
agua contaminados. Esto incluye carnes (especialmente el pollo),
el agua que se extrae de fuentes contaminadas (riachuelos de
la montaña o ríos que están cerca de donde
pacen los animales), y leche o productos lácteos que no
han sido pasteurizados. Los animales domésticos también
pueden ser portadores de Campylobacter y pueden transmitir la
bacteria a sus dueños. Aunque menos común, la transmisión
de persona a persona puede ocurrir por el contacto directo con
la materia fecal de una persona infectada, especialmente un niño
con pañales.
Existen muchos
tipos de esta bacteria. En los Estados Unidos, la bacteria del
tipo Campylobacter jejuni (C. jejuni) infecta entre dos y cuatro
millones de personas cada año y es responsable del 99%
de las infecciones por Campylobacter. De todos los tipos de bacteria,
C. jejuni es la principal causa de diarrea a nivel mundial y
la segunda causa más común en los Estados Unidos.
En general, los niños menores de un año, los adolescentes
y los adultos jóvenes son los más afectados.
El C. jejuni
se encuentra frecuentemente en los intestinos de muchos animales
domésticos y salvajes. Estos animales llevan la bacteria
en sus heces y pueden contaminar los alimentos, el agua o la
leche que consumen los humanos. Una vez dentro del aparato digestivo
humano, el C. jejuni infecta y ataca el revestimiento de los
intestinos grueso y delgado.
Además
del C. jejuni, existen otros tipos de Campylobacter que pueden
causar enfermedades. El Campylobacter fetus (C. fetus) es una
especie parecida al C. jejuni que normalmente ataca a los recién
nacidos o a personas con el sistema inmunitario debilitado. C.
fetus también causa una enfermedad más grave, que
típicamente requiere tratamiento prolongado con antibióticos.
Además del tracto gastrointestinal, el Campylobacter también
puede afectar a otras partes del cuerpo. Puede producirse bacteriemia, es decir,
las bacterias pueden circular en el torrente sanguíneo. Esto es más
común en pacientes muy jóvenes y muy ancianos, y en aquéllos
con enfermedades crónicas o sistemas inmunitarios débiles. Dependiendo
del paciente, este trastorno puede resolverse sin síntomas o puede afectar
a una serie de órganos.
En casos aislados,
puede aparecer una forma inusual de artritis después de
una infección por Campylobacter. Algunos informes indican
que esta infección bacteriana ha provocado el síndrome
Guillain-Barre, una enfermedad que afecta el sistema nervioso.
Signos
y síntomas:
Los principales
síntomas de la infección por Campylobacter son fiebre,
calambres abdominales y diarrea, que generalmente es leve, aunque
a veces puede ser grave. La diarrea puede derivar en deshidratación,
que debe ser controlada de cerca. Los signos de deshidratación
son: sed, irritabilidad, cansancio, somnolencia, ojos hundidos, boca
y lengua secas, piel seca y disminución de la frecuencia de
excreción urinaria, y (en bebés) un pañal seco
durante varias horas.
En casos de
infecciones por Campylobacter, la diarrea que inicialmente es
líquida, después puede contener sangre o mucosidad.
A veces el dolor abdominal aparenta ser un síntoma más
significativo que la diarrea. La infección podría
confundirse con una apendicitis o un problema de páncreas.
Contagio:
Las infecciones
por Campylobacter son contagiosas. Un individuo que entre en contacto
con la deposición de una persona (por ejemplo, un niño
infectado con pañales) o de un animal infectado (como un perro
o un gato) puede contagiarse la infección.
Prevención:
Puede prevenir
las infecciones por Campylobacter bebiendo agua que haya sido analizada
y de pureza comprobada, especialmente en países en vías
de desarrollo, y bebiendo leche que haya sido pasteurizada. Cuando
vaya de acampada o de excursión, evite beber agua de los riachuelos
y de fuentes que pasan por tierras donde pacen animales.
Usted puede
eliminar la bacteria de la carne contaminada cocinándola
bien y comiéndola mientras está caliente. Siempre
que prepare la comida, lávese las manos antes y después
de tocar carnes crudas, especialmente la del pollo y otras aves.
Limpie tablas de preparación, mesadas y utensilios con
jabón y agua caliente después de que hayan estado
en contacto con carne cruda.
Cuando cuide
a un miembro de la familia que tiene diarrea, recuerde lavarse
las manos antes de tocar a otras personas de la casa y antes
de tocar los alimentos. Lave y desinfecte el baño después
de que lo haya usado la persona con diarrea. Además, si
su perro o su gato tiene diarrea, lávese las manos con
frecuencia y consulte a su veterinario sobre el tratamiento.
Incubación:
Los síntomas
suelen aparecer de uno a siete días después de la ingestión
de la bacteria.
Duración:
La diarrea se detiene generalmente en un período de dos a cinco días,
aún sin tratamiento con antibióticos. La recuperación
completa suele demorar aproximadamente una semana. En aproximadamente el 20%
de los casos, la diarrea dura más (de tres a cuatro semanas) o es recurrente.
Diagnóstico:
El pediatra de su hijo puede ordenar un examen fecal al laboratorio para comprobar
la existencia de Campylobacter. También puede requerir otras pruebas
de laboratorio, especialmente si hay sangre en las deposiciones de su hijo.
Tratamiento
profesional:
Los niños con deshidratación moderada y grave deben ser examinados
por un médico y podrían necesitar recibir líquidos por
vía intravenosa (IV) en el hospital.
Aunque la
mayoría de los niños con infecciones por Campylobacter
se recupera sin tomar medicación, ocasionalmente el médico
podría decidir recetar un antibiótico (como eritromicina)
especialmente si el niño es muy pequeño o si los
síntomas son graves. Si el médico le receta antibióticos,
adminístrele la medicación siguiendo el horario
que le ha ordenado. Además, no le dé ningún
medicamento para la diarrea sin consultarlo antes con el médico.
Tratamiento
en el hogar:
Después de un examen médico, la mayoría de los niños
con infecciones por Campylobacter se trata en casa, especialmente si no existen
signos de deshidratación importante. Los pacientes deben beber muchos
líquidos mientras dure la diarrea y los niños deben ser controlados
para detectar señales de deshidratación.
Los niños
con diarrea leve que no estén deshidratados, deben continuar
comiendo normalmente y aumentar la ingesta de líquidos
(se deben evitar los jugos de frutas y las gaseosas que pueden
empeorar la diarrea). Si el niño está deshidratado,
debería ingerir una solución oral de rehidratación,
como Pedialyte, durante aproximadamente 4 horas para corregir
la deshidratación y continuar luego comiendo normalmente.
Los niños que toman leche materna deberían continuar
haciéndolo sin interrupción.
Cuándo
llamar al pediatra
Si las heces
contienen sangre o son de color negro como el alquitrán,
o si su hijo luce deshidratado, llame al pediatra de inmediato. |