INTRODUCCIÓN
El término reovirosis aviar engloba una serie de condiciones
patológicas de los pollos y pavos que involucra al reovirus
aviar. El nombre de dicho agente proviene de las siglas Respiratory
Enteric Orphan (aislado huérfano viral respiratorio y entérico).
El término huérfano implica que, a diferencia de lo
que ocurre con la mayoría de las enfermedades, en las que
lo común es que se conozca la enfermedad y después
el agente causal, con los reovirus primero se aisló el virus,
pero hasta después se supo qué enfermedad causaba.
Literalmente, “Orphan” significa “virus en busca
de enfermedad”. Histórica-mente el reovirus ha sido
relacionado directamente con problemas locomotores (artritis viral
o tendosinovitis, no “tenosinovitis”), y se le relaciona
en forma secundaria o directa con problemas de mala absorción
de los nutrientes. Generalmente se menciona que afecta a líneas
pesadas, pero existen diversas publicaciones que aconsejan no descuidar
a líneas menos pesadas. En el presente texto se hace una breve
revisión de los aspectos virológicos, patológicos
e inmunológicos de los reovirus aviares, así como la
presentación de una nueva herramienta de control.
EL AGENTE
El reovirus aviar es un
virus perteneciente a la familia Reoviridae, género Orthoreovirus, y consiste en RNA virus muy pequeños
desnudos. Es sumamente resistente al calor y a las bajas temperaturas.
Es además resistente a pH ácido, y al formol, siendo
inactivado por soluciones yodadas y etanol al 70%. Es importante
recalcar, sin embargo, que una desinfección a conciencia reduce
la presión de infección, como con cualquier patógeno.
Existen muchos aislamientos
de reovirus, y la mayoría de
ellos (cerca del 80%) son apatógenos. No se ha podido establecer
una clasificación antigénica clara, haciéndose
aparente la existencia de subtipos antigénicos, más
que de serotipos, además de la evidente existencia de patotipos.
La transmisión puede ser horizontal o vertical, siendo esta última
causada por infección de las madres con deficientes niveles
de anticuerpos. Las aves seronegativas son susceptibles a la infección
a cualquier edad, sin embargo, la reproducción exitosa de
cuadros patológicos requiere de inoculación de aves
muy jóvenes. Infecciones recurrentes permiten la diseminación
del virus. La infección natural en aves adultas a menudo ocurre
a través de heridas en las patas, por lo que es importante
mantener las camas en buen estado. La capacidad de transmisión
horizontal varía en función de la cepa involucrada.
Se considera que la ingestión de heces es la fuente primaria
de infección, aunque está documentado que las aves
muy jóvenes se contaminan principalmente por la vía
respiratoria.
La madurez del sistema
inmune juega un papel preponderante en la severidad de los signos
clínicos, de manera que se puede decir
que mientras más joven es el ave, mayores serán los
daños.
HERRAMIENTAS
DE DIAGNÓSTICO
Signos
clínicos. Generalmente se presentan en aves de 3 a
4 semanas de edad. Entre un 5 y 10% de aves de la parvada pueden
presentar diversos grados de cojera. Las aves afectadas presentan
inflamación de la articulación del corvejón.
Un porcentaje importante de las aves se encuentra retrasado. A la
necropsia se encuentra inflamación del gastrocnemio y del
tendón flexor, en casos severos se presenta ruptura del gastrocnemio.
Es importante, sin embargo, recordar que no nada más el reovirus
es capaz de causar estas lesiones. Ante estos signos y lesiones,
es fundamental el diagnóstico diferencial por los métodos
descritos más adelante.
Serología. Existe la prueba de doble inmunodifusión
en gel de agar (DIGA), pero es cualitativa, por lo que su uso se
restringe generalmente a monitoreo de aves SPF. Las pruebas más
socorridas son la de micro-virus-suero-neutralización (MVSN),
y el análisis inmunoenzimático (ELISA). La primera
se realiza en cultivo de células de riñón de
embrión de pollo SPF, y se reporta en recíprocos de
Log base 10. El título considerado umbral es 1:40. Esta prueba
es cada vez menos utilizada, ya de análisis de ELISA es muy
específico y confiable, además de mucho más
rápido (unas cuantas horas contra 48). Dependiendo del estuche
comercial es donde se ubica el título umbral. Usualmente se
recomienda muestrear a las parvadas de reproductoras desde su llegada
a la granja y después cada 5 semanas hasta su liquidación.
Aunque debería depender del tamaño de la parvada, lo
más frecuente es que se tomen de 10 a 15 muestras de suero
por parvada, por cuestión de costos.
Aislamiento
viral. Se recomiendan muestras de líquido
sinovial o de tejido tendinoso dañado en caldo nutritivo.
La mezcla se puede mantener en congelación a -20° C hasta
su procesamiento. Aunque se pueden inocular embriones de pollo SPF
por vía saco vitelino o membrana corioalantoidea, lo más
común es el uso de cultivo de células renales de embrión
de pollo SPF. Es muy importante contar con el certificado de ausencia
de anticuerpos hacia reovirus, ya que estos interfieren con el aislamiento.
Se recomienda no incluir tejidos digestivos, ya que la presencia
del reovirus en dichos tejidos es de corta duración. Se recomienda
mejor incluir muestras de bazo, cloaca, tonsilas cecales o tráquea.
Para el caso de problemas locomotores en los que se sospecha de un
origen infeccioso, es muy importante intentar practicar el aislamiento
bacteriológico en las muestras, tendiente a aislar Staphylococcus
aureus coagulasa positiva. Esta última característica
es fundamental, pues es la que diferencia al S. aureus patógeno
de los no patógenos.
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