A Panamá le tomará al menos cuatro años para poder cumplir con las normas que exige los Estados Unidos para pemitir el ingreso de carne de pollo a sus mercados.
Así lo señaló el administrador de la Autoridad de Seguridad Alimentaria, Gilberto Real, quien preside la comisión conformada por representantes de los ministerios de Desarrollo Agropecuario, Salud y de la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá (ANAVIP), que fue conformada en enero pasado para tratar de superar las barreras sanitarias que impone Estados Unidos.
Los comisionados acaban de concluir el borrador que contiene las primeras recomendaciones y adecuaciones que deben establecerse para lograr este objetivo.
Los productores avícolas intentan ingresar al mercado norteamericano y aprovechar las ventajas que le ofrece el recién firmado tratado de libre comercio (TLC).
Entre las recomendaciones contenidas en el borrador se incluye la adecuación de algunas entidades del Estado para que puedan ejercer un mejor control.
Además de fortalecer la capacidad de diagnóstico del Estado e incrementar la coordinación interinstitucional o fusionar algunas entidades para optmizar los recursos.
“El gobierno panameño tiene que trabajar fuerte para poder adecuar y acompañar a la industria avícola, que tiene un salto gigante, y juntos lograr el acceso al mercado de Estados Unidos”, expresó Real.
De acuerdo con el funcionario la industría avícola nacional ha logrado avances significativos, pero a “nivel de gobierno hace falta mucho más para poder llegar a ese objetivo”.
Chile inició un proceso similar en 2004 y no será hasta este semestre cuando pueda obtener la certificación de Estados Unidos, luego de haber invertido más de 10 millones de dólares.
Este proceso no sólo permitirá el ingreso al mercado de EEUU, sino que mejorará la eficiencia de las empresas avícolas panameñas.