A
MODO DE COLOFÓN
Esta
nota fue publicada en Chile el 1 de Enero de 2006 y nos parece
un excelente resumen de lo que vivimos en todo el mundo durante
2005 y el cual deseamos compartir con nuestros lectores. El
Editor.
El
Tamiflú se convirtió en el medicamento más
anhelado y la palabra pandemia estuvo presente en cada noticiero
del mundo durante meses.
Identificado
hace ya ocho años, el virus H5N1 saltó a las
primeras páginas de la prensa en 2005, cuando la Organización
Mundial de la Salud (OMS) alertó a todos los países
de que la gripe aviar podía provocar la primera gran
pandemia del siglo XXI.
Aunque
la mayor parte de las infecciones entre aves se detectaron
en varios países de Asia, también aparecieron
en los últimos meses animales infectados en Rusia, Ucrania,
Rumania, Bulgaria, Macedonia, Croacia, Gran Bretaña
y Colombia, lo que ha elevado la preocupación de las
autoridades sanitarias.
En
el siglo XX hubo tres epidemias de gripe (1918, 1957 y 1968)
y los expertos creen que cada treinta años, más
o menos, puede aparecer una, si no se ponen los medios necesarios
para evitarlo.
La
OMS elevó a 3 el nivel de alerta, lo que significa que
aún hay un escaso riesgo de contagio a humanos, y logró concienciar
a los gobiernos de la necesidad de coordinarse para tratar
de evitarla. La apuesta ha sido por contener su propagación
entre las aves, de las que unos 140 millones ya han sido sacrificadas,
así como por la creación de potentes sistemas
de aislamiento y vigilancia.
Los
expertos aseguran que la temida epidemia aún no se ha
producido porque el virus no es capaz de propagarse de un humano
a otro, pero advierten de que, cuando sus mutaciones le permitan
hacerlo, la capacidad de contagio será muy superior
a la de la neumonía asiática, por ejemplo.
Aún no se conoce cómo será exactamente la estructura
genética del virus capaz de transmitirse entre humanos, por lo que
no puede di-señarse una vacuna específica.
Sin
embargo, la OMS recomienda el acopio de Tamiflu, un antiviral
cuya patente pertenece a la farmacéutica suiza Roche
que se cree que podría ser eficaz para contener la propagación
de la epidemia du-rante los primeros meses.
Debido
a la presión internacional, Roche se vio obligada este
año a permitir la fabricación de su antiviral
por parte de otros laboratorios, así como a suspender
su distribución en las farmacias de determinados paí-ses
para que no fuera consumido masivamente antes de que realmente
sea necesario.
VÍCTIMAS
HUMANAS
La
primera muerte humana en 2005 fue la de una niña vietnamita
de diez años y desde entonces 24 personas han perdido
la vida infectadas por el H5N1. Además, tal y como advirtió la
FAO en agosto, se empezó a detectar una expansión
territorial a través de las rutas migratorias de las
aves acuáticas silvestres.
Así,
se detectaron brotes en animales de países como Mongolia,
Rusia, Kazajistán, Turquía, Rumanía, Grecia,
Croacia y el Reino Unido, lo que disparó todas las alarmas.
En
los últimos dos años, la gripe aviar mató a
68 de las 132 personas a las que ha infectado, lo que significa
una tasa de mortalidad superior al 50 por ciento. De ellas,
42 vivían en Vietnam, 13 en Tailandia, 7 en Indonesia,
4 en Camboya y en China, donde en el intervalo de pocas semanas
se produjeron dos muertes, además de numerosos brotes
en animales.
TRAGEDIA
PRÓXIMA
Fue
en septiembre cuando, con la guerra de cifras, comenzó la
verdadera alarma social, pues mientras algunos expertos hablaban
de que la epidemia podía causar 7,5 millones de posibles
muertes humanas, otros llegaron a apuntar hasta los 150 millones.
En previsión de lo peor, la OMS lideró durante
este año varias reuniones de ámbito internacional,
pues a diferencia de ocasiones anteriores, esta es la primera
vez en la historia que se está sobre aviso de la posible
llegada de una epidemia.
En
febrero en Vietnam y en mayo en Ginebra, la OMS ya lanzó las
primeras señales de alarma y la Asamblea Mundial de
la Salud aprobó un nuevo Reglamento Sanitario Internacional
para evitar su propagación y mejorar la cooperación.
En
Bruselas, la Unión Europea (UE) decidió limitar
la importación de aves o evitar su exposición
al aire libre, y aprobó destinar 30 millones de euros
para combatir la gripe en Asia, así como otros 45 millones
para investigación.
En
su última gran reunión del pasado noviembre en
Ginebra, el Banco Mundial (BM) concretó las necesidades
de financiación en unos 1.000 millones de euros, y se
evaluó en el 2 por ciento del PIB mundial las posibles
pérdidas que la aparición del H5N1 causaría
a la economía global.