Un gran grupo de enfermedades transmisibles (infecciosas y parasitarias) son denominadas emergentes, muchas de las cuales son asimismo zoonosis. Una enfermedad puede ser denominadaemergente cuando se cumple uno de estos tres principios: aparece por primera vez en una población determinada; una enfermedad ya conocida sufre un rápido incremento en su incidencia local o en la amplitud de su distribución geográfica (y se usa entonces con frecuencia el término re-emergente); y, la más infrecuente, se debe a un patógeno nuevo.
Por desgracia, parece evidente que la lista de enfermedades conocidas tiende a incrementarse, como, por contra, algunas de las enfermedades “controladas” deja de estarlo, lo que conlleva una enorme repercusión social, sanitaria y económica.
Como ejemplos de enfermedad emergente podemos citar la Tuberculosis, que en su variante no zoonósica presenta un espectacular incremento, y varias zoonosis de creciente importancia: Síndrome Pulmonar por Hantavirus, Síndrome Urémico-Hemolítico e infecciones por E. coli O157:H7, infecciones por virus Hendra equino, Encefalopatía Espongiforme Bovina, Cryptosporidiosis, etc.
Y muy recientemente, el denominado Síndrome Respiratorio Agudo Severo, causado por un nuevo Coronavirus (aparentemente de origen animal) aparecido en el transcurso del primer cuatrimestre de 2003 y que causó, además de una enorme alarma social, varios miles de afectados y más de cuatrocientos fallecidos.
Y el brote de Influenza aviar, también originario de Asia y del que aún se teme la posibilidad de que adquiera carácter de transmisible persona a persona, lo que podría desembocar en una nueva pandemia similar a la de 1918.
Ver artículo completo: http://www.colvema.org/PDF/Enfermedades.pdf
| Compartir este artículo | ||
| |
||