Piernas y muslos de pollo, así como el jugo de naranja congelado son los otros productos que enfrentarán a partir de hoy la competencia con Estados Unidos y Canadá, de acuerdo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y los acuerdos paralelos.
Aunque las expectativas son menos desfavorables, también medirán su calidad frente a la competencia.
De acuerdo con los tiempos que marca el TLCAN, Estados Unidos podrá venderle libremente a México jugo de naranja congelado, que durante estos 15 años de vigencia del tratado había pagado aranceles para ingresar al país.
La entrada de esta bebida procedente de EU no tiene preocupados a la cadena productiva mexicana, ya que se prepararon para este momento.
Información de la Asociación Nacional de Productores Citrícolas, detalla que la cadena productiva de la naranja se eslabonó de tal forma que hoy la producción de jugo de naranja nacional no se vería afectada con la llegada del jugo de Estados Unidos, principalmente de Florida.
A este elemento, se suma que EU es deficitario en la producción de jugo de naranja y se complementa con la producción de Brasil, por lo que no se espera que los estadounidenses invadan al mercado nacional con esta bebida.
Luis de la Calle, consultor en comercio exterior, comentó que en el jugo de naranja, México no se verá afectado con el de EU, sin embargo, comentó que es necesario modernizar las áreas productivas.
“Hoy Nuevo León es un gran productor y procesador pero hay que modernizar el resto de las zonas productivas como la Huasteca, que requiere inversión en programas de acopio y proceso de la fruta. Además resolver el problema de logística y convertir a esta zona en una fuerte área de competencia”, explicó.
Otro producto que también entra al libre comercio son las piernas y muslos de pollo de Estados Unidos, que desde 2003 y hasta hoy, se les aplicó una salvaguarda para no afectar la producción nacional y tuvieran tiempo de fortalecerse y competir.
En estos productos, la tarea se hizo a medias, reconoció Jaime Crivelli, presidente de la Unión Nacional de Avicultores.
“Termina la salvaguarda que se acordó de 2003 al 2007, y fue un tiempo en el que se dieron inversiones y mejoras en la competitividad, pero nos faltó un elemento, que en este tiempo lográramos que nuestros pollos llegaran a EU y eso no se logró, por eso planteamos la opción de ampliar la salvaguarda”, comentó Crivelli.