Investigadores norteamericanos han descubierto la existencia de la variedad Reston del virus Ébola en los cerdos, de acuerdo con un estudio que publica la última edición de la revista Science. El Ébola Reston es capaz de infectar a los monos y fulminarlos, aunque por el momento no se conoce que esta variedad temible de virus produzca enfermedad en los seres humanos. A la noticia se le añade otra: la presencia del virus en un puñado de ganaderos de Filipinas, sin que éstos padezcan mal alguno. A pesar de ello, la presencia de un microorganismo tan patógeno en la cadena alimentaria humana es por sí sola motivo de inquietud entre los expertos. Así lo ha explicado Michael T. McIntosh, del Departamento de Agricultura del Gobierno de EE UU en Nueva York.
"El virus Ébola está asociado a fiebres hemorrágicas que tienen una mortalidad muy alta. El Ébola Reston es la única variedad que no causa enfermedad en las personas, aunque sí produce hemorragias en primates no humanos". McIntosh explica que la variedad Reston fue aislada de monos que fueron importados en el pasado desde Filipinas hasta EE UU, primates que llegaron a un laboratorio de la localidad de Reston, en el estado norteamericano de Virginia, en 1989. Desde entonces, se han producido varios brotes de fiebres hemorrágicas en monos, "en 1990 y 1996"siempre a partir de esta variedad. La novedad ahora es que este virus está circulando en cerdos en Filipinas, y es capaz de saltar al hombre, aunque afortunadamente sin consecuencias para la salud, por ahora.
"En 2008 el departamento de agricultura nos llamó para que le ayudáramos a caracterizar una enfermedad muy severa que se estaba produciendo en los cerdos, con signos clínicos de un síndrome respiratorio muy agudo". Estos animales procedían de decenas de localizaciones en Filipinas, y el equipo de McIntosh se dedicó a analizar muestras de tejido. Encontraron que el responsable era un tipo de virus porcino que causa el síndrome respiratorio y reproductivo, es decir, un microorganismo muy diferente a los filovirus que forman parte del Ébola o del virus de Marburgo. Sin embargo, en otras muestras, los expertos hallaron el rastro de otro nuevo agente, y se pusieron a identificarlo mediante técnicas genéticas. Resultó ser el Ébola tipo Reston, una variedad que mata a los monos. "Fue realmente una sorpresa para todos", indicó Mcintosh, ya que no esperaban ni buscaban una cosa así.
Su presencia deja preguntas en el aire. "Es realmente un misterio", admite este experto. "Hay sospechas de que los murciélagos frugívoros pudieran haber transmitido el virus a los cerdos", aunque es algo que aún se debe demostrar.
El Ébola Reston no causa enfermedad ni en humanos ni en cerdos, que se sepa hasta la fecha. Pero existe la posibilidad de que, en conjunción con el virus respiratorio del cerdo, haya puesto su granito de arena para acentuar esta enfermedad porcina grave.
Las potenciales consecuencias que se derivan de este hallazgo abren un camino plagado de incógnitas. Una forma de Ébola que mata sólo a monos en la cadena alimentaria humana no resulta tranquilizadora, desde luego. Para empezar, "cuales son las implicaciones para los ganaderos filipinos, en contacto continuo con estos cerdos portadores" Una primera respuesta la dio el análisis realizado a 141 de estos granjeros: las pruebas de la presencia del virus Reston fueron positivas para seis de ellos, aunque no padecían enfermedad alguna. Y aunque McIntosh vuelve a insistir que la variedad Reston no causa patología, "la evidencia es que el virus puede infectar a los humanos desde los cerdos. Los efectos de estas infecciones suponen un factor desconocido que es causa de preocupación". Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son bastante claras: ningún animal enfermo debe entrar en la cadena alimentaria humana.
Toda especulación debe expresarse como precaución. Pero sabemos muy bien que los cerdos son como laboratorios en los que los virus cambian, se adaptan y tratan de saltar a las poblaciones humanas, y ciertamente eso ha ocurrido a lo largo de la historia reciente y antigua y con un enorme éxito. La nueva gripe es el penúltimo ejemplo. Los ganaderos que están en continuo contacto con los cerdos "griposos" se contagian a veces, y el último caso es el de unos granjeros de Canadá, contagiados por un tipo de gripe, distinta a la de la nueva gripe, aunque de forma leve. Para McIntosh, el siguiente paso es estudiar el reservorio de esta variedad Reston de Ébola en los cerdos, intentando averiguar cómo quedaron infectados los animales. "También estamos interesados en averiguar cómo este virus puede contribuir a enfermar a los animales. El estudio y la localización de estos reservorios nuevos de virus como el Reston puede ayudar a evitar futuras infecciones y potenciales saltos a las poblaciones humanas".
Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es/ciencia/noticia