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Síndrome
MMA o disgalactia posparto en la cerda II de II Partes
M.J. Ciudad ,M.V.
Falceto ,N. Martínez
TRATAMIENTO
El tratamiento
es sintomático, y debe iniciarse tan pronto como sea posible.
La utilización de antibióticos es indispensable para
tratar la fiebre puerperal, las mamitis, las metritis y las diarreas
neonatales. Aunque se utilizan antibióticos como amikacina,
amoxicilina con ácido clavulánico, ampicilina, apramicina,
cefalotina, cefoxitina, ceftiofur, colistina, enrofloxacina, enromicina,
estreptomicina, flumequine, gentamicina, neomicina, nitrofurano,
ofloxacina, penicilina, polimixina, sulfonamida, tetraciclina, tilosina,
trimetoprim-sulfametoxazol, entre otros, el fármaco a emplear
debe escogerse cuidadosamente según el resultado del antibiograma
para ser eficaz contra la bacteria aislada (Plonait et al., 1992;
León Vizcaíno et al., 2001). El tratamiento intramamario
es impo-sible (Merck & Co., 2000), dada la anatomía de
la glándula mamaria en la cerda (Anadón et al.,
1996).
La forma aguda
de metritis que aparece en las dos semanas posparto suele tratarse
con antibióticos durante largos periodos: 14-60 días
(Dalby, 1997). Además se puede utilizar - con resultados varia-bles-
la aplicación local de una solución antibiótica
en útero antes de que se cierre el cérvix (Callén
y Falceto, 1995).
La administración
de 5-10 UI de oxitocina a intervalos de 3-4 horas (Merck & Co.,
2000) o 6 horas (Martineau et al., 1992), inyectada 2 o 3 veces según
los requerimientos de la cerda, produce el vaciamiento de los alvéolos
mamarios y del útero (Seculí et al., 1980), aumentando
también el peristaltismo intestinal (León Vizcaíno
et al., 2001). Igualmente se puede utilizar una dosis única
de cabertocina.
| Cuadro
2. Disgalactia |
| Primaria
(hipotálamo-hipofisaria) |
| Enfermedades
generales |
•Metritis
» •Mamitis
» •Cistitis |
| Secundaria
(ausencia de estímulo de succión) |
Neonato
débil (poco peso/enfermo/débil) |
El empleo de antiinflamatorios
en MMA permite reducir los efectos de las endotoxinas bacteria-nas.
Las acciones antipiréticas, antiinflamatorias y analgésicas
de los AINE (como aspirina, dipirona, fenilbutazona, metamizol, flunixin
meglumina) reducen la alteración mamaria, uterina y la cistitis.
Su efecto sobre la hipertermia y el apetito es más precoz
y rápido que el de los antibióticos, y favorecen la
vuelta a la normalidad en la ingestión de líquidos,
lo que permite mantener la lactación. El solo hecho de suprimir
el dolor ejerce un efecto beneficioso sobre la ulterior pérdidade
la lac-tación.
Una inyección
intramuscular profunda de 2.2 mg/kg de peso vivo de flunixin meglumina
realizada 48 a 60 horas después del parto bloquea la síntesis
de prostaglandinas, al inhibir la enzima ciclooxigenasa, mejorando
sensiblemente el estado de la cerda y aumentando los rendimientos.
Si la cerda lo requiere, se puede administrar una segunda dosis 12
horas más tarde. También los antiinflamatorios esteroideos
impiden la libe-ración de ácidos grasos precursores
de las prostaglandinas. Además de con los antiinflamatorios,
el edema de mama puede solucionarse me-diante una dosis baja de diurético
(Martineau et al., 1992).
Localmente en las
glándulas afectadas de mamitis podemos aplicar pomadas emolientes,
astringentes, antiinflamatorias, antibióticas y analgésicas,
malaxar la mama para disgregar los coágulos de leche que obstruyen
las vías excretoras, ordeñar para eliminar el acúmulo
de leche contaminada y, si es necesario, intervenir quirúrgicamente
los abscesos.
La utilización
de agentes bloqueantes como el carazolol ayuda en el tratamiento
del SDPP (Martineau et al., 1992). Igualmente, la homeopatía
(Macleod, 1994) puede ser útil en el tratamiento y prevención
de la metritis, mamitis y agalactia. También la acupuntura
con veneno de abeja podría resultar efectiva en el SDPP (SeokHwa
Choi y Seong-Soo Kang, 2001). Existen en el mercado mezclas comerciales
con carácter galactógeno para favorecer el aumento
de leche en la madre. Si es necesario, una cerda recién parida
o destetada puede servir como madre adoptiva (Merck & Co., 2000)
para los lechones de una hembra afectada de disgalactia. Debe tener
temperamento maternal y una conformación adecuada de las mamas
y de los pezones (Martineau y Klopfenstein, 1999). Está contraindicado
igualar camadas después de las 48 horas posparto (Pérez,
2002).
| Cuadro
3. Causas de estrés en la cerda durante el periparto. |
| Dolor |
| Factores
ambientales |
•Frío
o calor
•Cambios bruscos de temperatura
•Corrientes de aire
|
| Factores
de manejo |
| Cambio
en la rutina de amamantamiento Ruidos y ausencia de tranquilidad
Diseño inadecuado de la sala de partos. Introducción
tardía en la sala de partos Excesiva intervención
manual en el parto |
| Celo
no fértil de la primera semana posparto |
Mientras se elige
a la nodriza se puede administrar calostro congelado o artificial
e inyectar suero glucosado a los lechones. También pode-mos
utilizar lactorremplazantes como una fuente suplementaria de alimentación
para la camada. El tratamiento sintomático, además
de ser muy caro, no soluciona el problema en la explotación.
Es indispensable realizar un tratamiento preventivo mediante la identificación
y correcciónde los factores de riesgo de SDPP en cada granja.
PROFILAXIS
Resulta fundamental
mejorar el sistema inmune de la hembra mediante condiciones de alojamiento,
manejo y nutrición adecuadas. La higiene de las instalaciones
debe incluir limpieza diaria, desinfección periódica
y vaciado sanitario.
Es importante que
las nulíparas hayan estado durante las 3-6 semanas antes del
parto en contacto con los microorganismos de la explotación
(generalmente a través de las heces) para crear cierta inmunidad
frente a ellos (Dalby, 1997). En los últimos días de
gestación y en los tres primeros posparto debe explorarse
el estado general de todas las cerdas, tomar rectalmente la temperatura
y realizar exámenes y lavados uterinos cuando sea necesario.
Antes del parto es recomendable lavar y desinfectar la piel de las
mamas e introducir los pezones en solución yodada (León
Vizcaíno et al., 2001).
Conviene plantearse
el mantener o no como futuras reproductoras a las hembras con metritis
agudas posparto, ya que no sólo están predispuestas
a la infertilidad, sino que además pueden constituir una fuente
de infección para otros animales (Callén y Falceto,
1995). Durante el parto hay que administrar con mucho cuidado la
oxitocina, puesto que si el momento o la dosis no son los adecuados
podemos inducir agalactia (Dalby, 1997), al interferir con la oxitocina
endógena (Illera, 1984).
La especie porcina
es muy sensible al calor, ya que no lo pierde por evaporación
cutánea y respiratoria (sólo por conducción
y radia-ción). Por lo tanto, tendremos que mantener temperaturas
adecuadas y diferentes para la madre y los lechones, sin oscilaciones,
y evitando las corrientes de aire.
La utilización
de agua abundante y una dieta laxante o un purgante suave (Gajecki
et al., 1988) puede corregir la situación favorable para la
multiplicación de coliformes. En las granjas donde el SDPP
es frecuente, la inducción del parto con prostaglandinas y
la atención han reducido la insuficiencia de la lactancia
(Merck & Co., 2000). Además, la utilización de
prostaglandinas 36-48 h. posparto es útil en la prevención
de la metritis en explo taciones con "síndrome de cerda
sucia" (Gil et al., 1991; Le Coz, 1995).
Algunos autores
opinan que las vacunas anticolibacilares o autovacunas no son efectivas
(Bertschinger y Buhlmann, 1990), mientras otros indican que podrían
prevenir esta patología (Pejsak et al., 1990). Aunque en algunas
granjas puede ser útil el empleo preventivo de antibióticos
(oral o intramuscular) antes y después del parto, éstos
no deben sustituir nunca a un buen manejo y a unos alojamientos higiénicos.
La aplicación
de una dosis de flunixin meglumina al finalizar el parto supone una
mejora en el crecimiento diario del lechón y en el peso de
la camada destetada (Cantín et al., 1999; Oliva et
al.; 1999; Pérez, 2002).
Bibliografía
disponible en esta editorial. |