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Efecto del
entorno en el desarrollo del sistema inmunitario de los lechones
C.F. Inman ,M. Bailey
GENERAL
Con las modernas
tendencias de la ganadería, los lechones pueden ser destetados
bruscamente a las cuatro semanas de edad. Sin embargo, el destete
precoz de los lechones está siempre relacionado con una
disminución del crecimiento, y con frecuencia, con diarrea,
de modo que esta práctica tiene implicaciones tanto sobre
el bienestar del cerdo como sobre aspectos económicos.
Nuestro grupo ha examinado el desarrollo del sistema inmunitario
intestinal de los lechones con el fin de explicar parte de los
mecanismos subyacentes que hay detrás de la diarrea postdestete.
FUNCIONES
DEL INTESTINO
Figura
1. Cambios en las células inmunitarias del intestino
delgado del lechón después del nacimiento
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Aunque una
de las funciones del intestino es transportar y digerir el alimento,
también tiene una importancia inmunológica. Dentro
del intestino delgado, el sistema inmunitario intestinal tiene
dos compartimientos principales: el tejido linfoide “organizado”y
el tejido linfoide difuso, que se encuentra en la lámina
propia. El intestino esta sujeto a infecciones por patógenos
pero también contiene grandes cantidades de anfígenos
(inocuos) de alimentos y de bacterias comensales.
En la periferia
hay células T que son capaces de elaborar respuestas para
todos estos anfígenos. Las células inmutarías
del intestino, por lo tanto, deben ser capaces de responder a
organismos patógenos sin responder a los anfígenos
inocuos: debe haber un equilibrio correcto entre su función
efectora y reguladora.
En los lechones
neonatos hay muy pocas células inmunológicamente
competentes en el intestino y la estructura de la placenta porcina
impide el paso de anticuerpos de la cerda al lechón en
el útero. Por lo tanto, cuando nacen, los lechones tienen
poca protección frente a posibles patógenos. El
calostro es importante durante este periodo primario para suministrar
cierta defensa inmunitaria (por medio de las inmunoglobulinas)
mientras se desarrolla el sistema inmunitario. Este desarrollo,
hablando en número absoluto de células inmunitarias
y de su disposición espacial, produce a lo largo de un
periodo de unas 8 semanas después del nacimiento (Figura
1) y es impulsado por la colonización del intestino con
flora microbiana.
Estudios realizados
por nuestro grupo y por otros han examinado el desarrollo del
sistema inmunitario intestinal en cerdos criados en diferentes
ambientes (en granja y en alojamientos indivi-duales desinfectados).
El balance de microflora fue diferente en estos lechones de ambientes
distintos y esto se reflejo en un aumento en la expresión
del CMH (Complejo Mayor de Histocompati-bilidad) de clase II
en las células presentadoras de anfígeno de los
lechones estabulados (Figura 2). Dado que esta molécula
es decisiva para la activación de los linfocitos, la expresión
diferencial en los cerdos de granja y cerdos alojados individualmente
es probable que de es probable que de lugar a respuestas inmunitarias
diferenciadas.
SISTEMA
INMUNITARIO
Figura
2. Diferencia en la expresión del CMH clase II
en el intestino de lechones criados en diferentes ambientes
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Dado que el
sistema inmutarlo del lechón no esta totalmente desarrollado
hasta las 8 semanas después del nacimiento, la exposición
a nuevos patógenos y antígenos inocuos durante
este pe-riodo de tiempo podría dar lugar a respuestas
ineficaces a los patógenos o bien a perjudicar las respuestas
inmunitarias al alimento y la flora comensal inocua. Como se
comento anteriormente, la capacidad del sistema inmunitario del
lechón para funcionar eficazmente depende no solo de la
presencia de un número suficiente de células inmunitarias,
sino también de la capacidad de estas células para
distinguir entre antígenos patogénicos y no patógenos.
Aunque el calostro proporciona cierta protección inmunológica
en las primeras etapas de la vida en que el número de
células inmunitarias es bajo, también, proporciona
la citosina TGH, que también se encuentra en la leche.
Se ha demostrado
que ésta es importante para controlar la inflamación
de la mucosa en ratones y también puede evitar la muerte
de los linfocitos T de la lámina propia del cerdo. En
condiciones inflamatorias, puede ser importante para promover
la supervivencia de los linfocitos y su consiguiente secreción
de otras citó kinas reguladoras, asegurando el control
de la inflamación. Por lo tanto, el calostro y la leche
de la cerda pueden proporcionar protección al lechón,
no solo mientras el sistema inmunitario intestinal aumenta de
tamaño, sino también mientras “aprende”a
distinguir los antígenos inocuos de los nocivos.
EFECTOS
DEL DESTETE PRECOZ
El destete
producido antes de que se perfeccione el sistema inmunitario
tiene varias consecuencias:
•En primer
lugar, la población más pequeña de células
inmunitarias en el intestino de cerdos jóvenes puede dar
lugar a una reducción de la capacidad de enfrentarse a
los patógenos. Las células presentes pueden ser
ineficaces para distinguir entre antígenos nocivos e inocuos.
Nuestros estudios han demostrado un aumento en el número
de linfocitos T en el intestino relacionado con el destete: lo
que supone una respuesta a antí-genos alimentarios “inocuos”(Figura
3).
•En segundo
lugar, la retirada de la leche en el destete provocar un descenso
brusco en la TGF intestinal local, lo que posiblemente conduzca
a una reducción de la regulación de las células
inmunitarias intestinales. Nosotros y otros hemos demostrado
potentes respuestas inmunitarias a las proteínas del alimento
en el destete. Estos dos factores podrían provocar inflamación
intestinal y el desarrollo de diarrea post-destete.
Figura
3. Aumento de linfocitos T CD4+ en la lámina propia
intestinal de un lechón destetado. Los linfocitos
están teñidos de verde (a) lechón
sin destetar, (b) lechón destetado |
En conclusión,
el sistema inmunitario intestinal de los lechones está sin
desarrollar en el momento del nacimiento. Para que llegue a ser
competente debe aumentar de tamaño y también desarrollar
la capacidad de distinguir entre antígenos patogénicos
e inocuos. Esto es impulsado por la colonización del intestino
y las alteraciones en la flora de los cerdos criados en diferentes
ambientes pueden repercutir en este desarrollo. El calostro y
la leche proporcionan cierta protección durante este primer
período. Sin embargo, esta protección se restringe
bruscamente en los lechones que son destetados a una edad precoz
en que el sistema inmunitario está todavía sin
desarrollarse completamente. Ambos factores pueden contribuir
al desarro-llo de la diarrea post-destete. |